martes 5 de agosto de 2008

video

video

lunes 7 de julio de 2008

Free Kosovo

La ciudad de Mitrovica que esta separada por un puente, un río, dos culturas y 700 años de muerte, esta al norte del país a 48km de Pristina, su capital. En ella conviven el mayor enclave serbio del país y por eso se sintetiza claramente el conflicto de Kosovo. En las calles se siente el miedo, se respira tensión, no se sabe que pasará en el futuro. En la ciudad se ve en el lado albanés, calles llenas de niños, el mercado y cafés. Cruzando el puente al sector serbio se denota tristeza, abandono, las calles están adornadas de banderas serbias y rusas, imágenes de Putin pegadas en todas partes.
Cada día a las 12:44, debido a la resolución 1244 de la ONU ; niños, jóvenes y adultos serbios reclaman en las calles, -nos han robado nuestro país!, Kosovo es Serbia!, es su corazón! - gritan y comentan en estas demostraciones.
La gente aquí todavía genera sus productos, cosechan sus campos y construyen sus casa. De la guerra de 1999 queda poco, monumentos a los caídos, un odio y resentimiento al enemigo, también mas de 2000 desaparecidos, muchos de los cuales estas en fosas comunes, la mayoria de estas tumbas están ahora en su país vecino Serbia del otro lado de la frontera y en las afueras de Belgrado.
Kosovo declaro de forma unilateral su independencia el pasado 17 de febrero, un paso que ha sido reconocido hasta ahora por 43 países, entre ellos la mayor parte de las potencias occidentales, aunque no Rusia, China, España y la Republica Argentina.
El país hoy enfrenta muchas crisis, tiene un 70% de desempleo, no existe la industria, ni las inversiones extranjeras, tiene un gobierno débil formado por ex guerrilleros de la UCK, gobernantes acusados de hechos corruptos, incluso de trafico de órganos de prisioneros serbios, todo esto respaldado por la UNMIK ( siglas en ingles para ministerio interino de naciones unidad para Kosovo) que lentamente será reemplazado por la eulex (misma historia pero de unión europea) , también están el apoyo de varias ong’s, todos bien cuidados por soldados de la OTAN El país es un caos, pero todo este gran movimiento genera una esperanza para los albakosovares con su mayoría del 90%, pero el temor de las minorías tanto serbias como romas (gitanos) goranis y bosnios.
En parte la “Jo Negociata – Vetëvendosje” (la autodeterminación no se negocia) es un hecho, el proceso ha empezado, y se ha abierto la caja de Pandora generando el precedente patrocinado por naciones unidas que podrá generar conflictos en este siglo que comienza, como en Georgia, Chechenia, Euskadi o incluso las islas Malvinas.
El ojo internacional esta en serbia, que perder su provincia rebelde le genera más humillación, pero que también estaría en juego su oportunidad de entrar en la unión europea la que al parecer seria su oportunidad de salir del olvido y la pobreza.
La cartas estas echadas y el juego ha comenzado, y el tiempo dirá que será de Kosovo, serbios y albaneses, su padrastro serbia, Estados unidos, Rusia, el capitalismo y un pasado que el tiempo necesitara mucho de si mismo para tratar de cerrar profundas heridas.




martes 19 de febrero de 2008

Belleza

Belleza, aquello que produce esa sensacion..., ese placer mas alla de lo racional, de lo que puedo comprender, pero para que entender algo bello?, aquello que me da esa emocion en mi cuerpo, busco esa belleza para mi.
busco belleza en la simplezas; no, no es vanidad, no busco paganas sensaciones como las que da el viento del este.
Siento la belleza en el tiempo, en la nostalgia de lo acontecido, en las marcas impresas en la piel, en el brillo de los ojos, en los pies pisando la arena, en el roce del cuerpo con el mar, en las formas de una fruta, en el sentir del viento en el rostro, en la pasion de vivir, en el salto a lo que no se conoce, en en una sonrisa, en una lagrima.
Belleza en las simplezas.
¿que es mas sublime o mas banal que esto?
cosas tan cotidianas y tan comunes
belleza en cosas tan simples, simples, simplemente simplezas, simplemente belleza.



sábado 16 de febrero de 2008

El incendio que no fue

Hubo fuego pero no incendio, pero estaban ahi, que cosa extraña un bombero, entrar en las llamas para ayudar usando el agua como balsamo para aliviar la situacion.
Nunca de niño se me ocurrio ser uno, quiza hubiera sido bueno al menos desearlo por alguna vez.
Bueno al menos desee ser un fotografo, para poder estar en el fuego y en el agua y para poder mostrar el trabajo de ellos y de las cosas que suceden cada dia.



lunes 7 de enero de 2008

Robert Capa

“La tragedia y la violencia son imágenes poderosas”, decía Joao Silva, y tenía razón. Robert Capa fue el primero en hacerlo, quizás no el primer reportero de guerra, ni el primer fotógrafo de guerra, ni el primer periodista, pero fue el primero. Podemos deducir que alguien pisó América antes que Cristóbal Colón, pero la historia dice que fue él, lo mismo con este joven que se hizo llamar Robert Capa. Cuando éramos novatos en esto que se llama fotografía y estudiamos y descubrimos a Robert Capa, nuestro mundo cambió. Él, lejos de la idea de lo que se pensaba que debía ser la fotografía, alejado de los estándares pictóricos que se procuraba de esta disciplina y con equipos de pequeño formato para la época, nos demostró que lo importante es el ojo, y que lo que se cuenta depende de lo que uno ve y no de lo que cruza delante del lente.
Miles de fotógrafos sienten propia su famosa frase, "si tus fotos no son lo suficiente buenas es porque lo estuviste lo sudicientemente cerca", el “close up”: acercarse lo más que se pueda para fotografiar, oler, sentir al fotografiado, y en las situaciones que generalmente recorría Robert, hacer que se muevan las entrañas. Hacer sentir al fotógrafo como parte de la escena y no un lejano espectador de lujo, ha ayudado a la fotografía a ser utilizada como herramienta para contar, mostrar y retratar la vida.
Ha sido un testigo de la historia, y ahora forma parte de la misma.


La Tarifa (magru en la costa marplatense)

Sentado en la proa con Pocho, me comenta en un mar embravecido por el viento cómo serían las olas que ahora veo altas en el día del desastre del Amapola y El Angelito.
Me interrumpen bruscamente y dicen que de eso no se habla – por respeto a los que sepultó el mar. Veo las olas como golpean a las otras lanchas y pienso ‘qué bravo esta hoy’, hasta advertir que nuestra embarcación se encuentra en iguales circunstancias. Estamos cruzando la restinga, me comentan: ‘Doce metros de profundidad y el fondo de rocas por eso la marejada’, la conversación con Pocho sigue, y me comenta sobre tormentas y formas de escaparse de ellas; algunos descansan, otros hacen su primera comida de la mañana, yo escucho.
El sol está arriba, se siente poderoso pero igual hace frío, y se prepara todo para la faena.
Un par de horas para llegar a la zona de pesca, poco ánimo y poco magru en esos días.
Tenemos una lancha amarilla, los marineros, el mar y las redes, así que empezamos a preparar la zona, antes de salir levantamos algo de pejerrey frente a la base militar, el capitán como un héroe cansado, me comenta que hay que hacerlo para tener carnada, se escuchan los silbatos y supongo que algunas advertencias, levanto la cámara para salir –‘si sacás una foto vamos todos presos’- queda claro y vuelvo a la cabina.
Se lanzan las redes y se continúa arrojando la ceba con un olor nauseabundo al que todos parecen estar acostumbrados, cada persona se coloca en su rol, incluso yo, subo al techo de la cabina, mido la luz, encuadre, etc...., se levantan las redes y nada, ni un solo pez, nada... el único asombrado soy yo, esperando una gran cosecha, mientras comienzo a sentir los efectos de la marejada en mi estómago, la decisión es buscar otro lugar y eso hacemos. Vuelvo a la cabina y todos tratan de darme explicaciones de lo que sucede, lo único real que veo es que no hay pescado, según dicen este año no pasó, sólo hay juveniles, igual que la anchoita, este año nada, soy fotógrafo con problemas en memorizar estadísticas, lo que veo cada vez más real es una promesa que me hicieron alguna vez: seré el último fotógrafo en retratar la pesca argentina,.
Buscamos otro sitio, estoy desorientado, no veo la costa, sólo veo otras embarcaciones que suben y bajan o bajan y suben, se tiran las redes otra vez y la ceba me descompone totalmente y aliviano peso dejando el desayuno y la cena, para colaborar incorporando más carnada. Esta vez estoy en la proa, se comienza a levantar la red, todas están colocados en línea tirando de la cuerda y noto que hacen fuerza, esto continúa hasta que llega la red al borde de la embarcación en este punto todo van al borde y comienzan a levantar la red, todos participan de esta maniobra, incluso el capitán, la marejada no colabora, con mucho esfuerzo se levanta el tejido, esta vez para mi egoísta satisfacción con bastante peces que caen en la bodega danzantes y desescamándose a la vez, me acerco lo más que puedo y disparo la cámara, foto, foto, foto, lo que embellece una foto en el mar es su fruto, éste no era muy grande apenas sobrepasando unos pocos centímetros el tamaño permitido, se hacen dos lances más y llenamos el cupo permitido 25 cajones, no más, cumplimos con la tarifa diaria, con esto se sobrevive a pesar de que en este tamaño es indicado para las latas donde se envasan, fin del día laboral, se arroja el sobrante de carnada, se ordena la red, se lava y limpia la embarcación, mates, facturas y mañana será otro día, si es que se puede salir.